Miami, FL (17 de julio de 2026) – Tras presentar los primeros capítulos de su universo musical con “Mascacielo” y “Nido”, Lucy Vives continúa revelando la identidad sonora de su esperado proyecto debut con “Palpita”, un sencillo de pop alternativo que convierte la inquietud de no dejar de buscar en una poderosa metáfora sobre el crecimiento personal, lanzado a través del sello M3 Records.
Compuesta por Lucy Vives, Ximena Sariñana y Patricio Dávila, “Palpita” nació durante la primera sesión creativa de la artista en Estudio Tahona, en la Ciudad de México. Lo que comenzó con un momento de tensión, cuando Lucy perdió su cartera con su pasaporte y documentos antes de entrar al estudio, terminó convirtiéndose en una experiencia creativa inolvidable. Gracias al apoyo inmediato de Dávila, la preocupación quedó atrás y dio paso a una sesión donde las ideas fluyeron con total naturalidad. “Cuando escuchamos la canción terminada, los tres nos miramos y dijimos: ‘Uf, esto es especial'”, recuerda la artista.
“‘Palpita’ es esa brújula rota que está dentro de muchos de nosotros, que buscamos y viajamos sin cansarnos, que solo nos sentimos bien cuando estamos en movimiento y que, no importa cuánto tiempo pase, siempre sentimos que hay más camino por recorrer'”, comparte Lucy.
Con “Palpita”, Lucy Vives entrega una historia ficticia a través de la voz de un personaje nómada con alma gitana que no abandona la búsqueda propia; es una canción acerca del movimiento perpetuo, una reflexión acerca de la inquietud. “Es ese sentimiento del que mi terapeuta y yo hablamos mucho: una falta de satisfacción con el ahora, una historia romantizada que en el fondo se pregunta: ‘¿Qué más buscas? ¿O de qué estás huyendo?’. Es una canción que se puede interpretar de varias maneras: no dejar de buscar nuestro lugar y vivir en esa búsqueda constante, es algo con lo que muchos nos podemos relacionar”, menciona Lucy Vives acerca del significado de la canción.
Este lanzamiento llega acompañado de su videoclip, que se estrena una semana después de la salida de la canción, dirigido creativamente por la propia Lucy Vives y producido junto a M3 Music e Ivo Rovis, quien además fungió como asistente de dirección durante el rodaje. Filmado en el Embalse del Neusa, a las afueras de Bogotá, el video traduce visualmente la atmósfera gris azulada y cinematográfica de la canción, siguiendo a un personaje que corre constantemente entre paisajes oníricos, en un viaje donde el movimiento se convierte en el verdadero protagonista. Como muestra de su compromiso con el concepto artístico, Lucy incluso decidió cortar varias pulgadas de su cabello durante la grabación para mantener la continuidad narrativa del personaje.







